Durante años, el desarrollo de productos alimentarios se concentró principalmente en variables como sabor, precio y funcionalidad. Aunque estos factores siguen siendo importantes, las nuevas generaciones están incorporando criterios adicionales al momento de elegir qué consumir.
La Gen Z, integrada por consumidores nacidos aproximadamente entre finales de los años noventa y principios de la década de 2010, se ha convertido en uno de los grupos con mayor influencia sobre hábitos de compra y comportamiento de consumo.
Y el cambio no se limita únicamente a preferencias estéticas o tendencias digitales.
También está modificando:
- Cómo se descubren productos.
- Qué atributos generan valor.
- Qué categorías crecen.
- Qué formatos ganan relevancia.
La conversación ya no es únicamente qué producto desarrollar.
También es entender cómo ese producto se integra en la vida del consumidor.
¿Qué busca la Gen Z en un producto?
Las decisiones de compra actualmente involucran múltiples factores que van más allá del producto en sí.
Algunos elementos relevantes incluyen:
Practicidad
La conveniencia continúa siendo importante.
Productos que:
- Sean fáciles de consumir.
- Puedan transportarse fácilmente.
- Se adapten a rutinas dinámicas.
Tienden a responder mejor a ciertos hábitos actuales.
Autenticidad
La percepción de transparencia y coherencia también influye.
Los consumidores buscan:
- Mensajes claros.
- Ingredientes reconocibles.
- Propuestas consistentes.
Experiencia
El producto ya no representa únicamente una función.
También representa:
- Momentos de consumo.
- Experiencias compartidas.
- Identidad.
Cómo cambia esto el desarrollo de productos
Cuando cambian las expectativas del consumidor, también cambian decisiones relacionadas con desarrollo.
Formatos
Los formatos más prácticos y adaptables comienzan a adquirir mayor relevancia.
Ingredientes
La funcionalidad y percepción alrededor de ciertos ingredientes adquiere mayor peso.
Consumo compartible
Algunos productos son desarrollados considerando cómo se descubren y se comparten digitalmente.
El error más común
Uno de los errores más frecuentes es asumir que una buena formulación por sí sola garantiza adopción.
La realidad es que un producto técnicamente sólido puede enfrentar dificultades si no conecta con hábitos y expectativas reales.
Innovar también implica entender comportamiento.
La Gen Z no está cambiando únicamente marcas o campañas.
Está modificando cómo las personas descubren, integran y consumen productos.
Y entender ese cambio puede ayudar a desarrollar propuestas con mayor relevancia.
En FIQA analizamos comportamiento de consumo y tendencias para apoyar decisiones de desarrollo con una visión técnica y comercial.
